El graduado en Educación Secundaria Obligatoria es la primera puerta para abrirte un futuro digno.
Me llamo José Ramón Ruiz, tengo 23 años y esto es lo que pienso ahora.
En el instituto prefería hablar, molestar y salir con mis amigos antes que coger un libro y ponerme a estudiar, lo veía como una pérdida de tiempo pudiendo pasarlo bien y hacer cosas divertidas. Lenguaje, Ciencias Sociales, Matemáticas… ¿para qué me iba a servir en un futuro?
Como os estáis imaginando, no acabe la ESO, me dejé el instituto ya que allí no hacia nada. Encontré trabajo en un quiosco y estuve un tiempo, yo sabía que no era lo mío pero aún tenía la esperanza de encontrar algo un poco mejor. La realidad es que no lo encontré, tuve suerte y aún no estábamos en esta etapa económica tan delicada en la que nos encontramos, pero cuando se empezó a torcer un poco la situación me vi sin trabajo, y sin graduado.
Decidí sacarme el graduado en E.S.O cuando asenté un poco la cabeza y con él, pude acceder a la formación profesional que más me interesa. No lo he comentado pero me encantan los animales y a día de hoy estoy en una clínica veterinaria trabajando como auxiliar.
Para mí, la ESO ha sido un pequeño esfuerzo que me ha abierto a la puerta a mi mundo, a lo que me gusta y que nunca creí que alcanzaría.

Un mayor nivel educativo mejora las posibilidades de conseguir un empleo. Según El País, en 2011 los jóvenes de entre veinticinco y veintinueve años con un nivel de primera etapa de Educación Secundaria e inferior, tienen una tasa de paro del 33’5%, mientras que la tasa de paro de los titulados en Educación Superior es del 19,3%.
El ministerio de educación está de enhorabuena, ya que en todos los niveles educativos se registra un incremento en el número de alumnos. En este curso 2011/12 hay 7.928.727 alumnos cursando enseñanzas no universitarias, un 2’1% más que en el curso anterior, según ha informado el periódico El País.